Los mensajes ya se empiezan a juntar, las millas de distancia a la isla se reducen cada hora, y por tanto nos llega información cada vez más seguida. En el último mensaje, se alegran por fin de que haya saltado el viento, 14 nudos que alegran al barco y anuestros navegantes. Al final del mensaje añaden "ansia por llegar".
Solo les quedan 122 millas naúticas.
200 millas
200 millas naúticas, ir de Sevilla a Córdoba y volver. Esa es la distancia que al Añil le queda por cubrir para llegar a Fort-de-France, en La Martinique. Ese será el puerto de legada de este sueño, y queda muy poco.
Dos días llevan a motor, al final quedaron atrapados debajo de la tormenta, lo que implicó viento cero. Pero mejor eso que vientos de 70 nudos como se preveían. ¿Qué implica que no haga viento cuándo navegas a vela? Aburrimiento. Creedme, es así. Es algo que cuando paseas, o cuando conduces, o cuando estas en un restaurante, pues mejor que esté ausente, pero cuando estás embarcado, y no hay viento, y se toma la decisión de encender el motor, puro sacrilegio. Al barco no le gusta, y te lo hace ver, está triste, te transmite esa sensación.
De nuevo han empezado a ganar norte, parece que es la derrota más adecuada para atacar Martinica, y en menos de tres horas aparecerá el alisio, de nuevo, un NE de 15 nudos, el final esperado.
Desde pequeño, siempre he escuchado, "Si tu aguantas, el barco aguanta", son muchos los barcos que se han encontrado intactos, y vacíos, sin nadie a bordo. Ahora que el Añil navega a motor, y el aburrimiento en cierto modo, se ha apoderado de la cubierta, recibo mensajes desde el satélite del tipo "si tu aguantas, la máquina aguanta". Cada uno tiene su barco y su máquina particular.
Leía ayer que los navegantes en solitario, por falta de descanso adecuado, y por tantas horas de ver solo agua y más agua, empezaban a ver cosas extrañas, como elefantes rosas, o viejos capitanes de libros que habían leído, conversando con ellos en la cubierta del barco. Seguramente nuestros tres marineros no han llegado a ese punto, pero si habrán experimentado sensaciones, habrán reflexionadao y habrán pensado en cosas que nosotros en el mundo irreal no podemos hacer.
¿Quién se apunta al MBA de escucharlos durante horas?
@henrysotomayor
Dos días llevan a motor, al final quedaron atrapados debajo de la tormenta, lo que implicó viento cero. Pero mejor eso que vientos de 70 nudos como se preveían. ¿Qué implica que no haga viento cuándo navegas a vela? Aburrimiento. Creedme, es así. Es algo que cuando paseas, o cuando conduces, o cuando estas en un restaurante, pues mejor que esté ausente, pero cuando estás embarcado, y no hay viento, y se toma la decisión de encender el motor, puro sacrilegio. Al barco no le gusta, y te lo hace ver, está triste, te transmite esa sensación.
De nuevo han empezado a ganar norte, parece que es la derrota más adecuada para atacar Martinica, y en menos de tres horas aparecerá el alisio, de nuevo, un NE de 15 nudos, el final esperado.
Desde pequeño, siempre he escuchado, "Si tu aguantas, el barco aguanta", son muchos los barcos que se han encontrado intactos, y vacíos, sin nadie a bordo. Ahora que el Añil navega a motor, y el aburrimiento en cierto modo, se ha apoderado de la cubierta, recibo mensajes desde el satélite del tipo "si tu aguantas, la máquina aguanta". Cada uno tiene su barco y su máquina particular.
Leía ayer que los navegantes en solitario, por falta de descanso adecuado, y por tantas horas de ver solo agua y más agua, empezaban a ver cosas extrañas, como elefantes rosas, o viejos capitanes de libros que habían leído, conversando con ellos en la cubierta del barco. Seguramente nuestros tres marineros no han llegado a ese punto, pero si habrán experimentado sensaciones, habrán reflexionadao y habrán pensado en cosas que nosotros en el mundo irreal no podemos hacer.
¿Quién se apunta al MBA de escucharlos durante horas?
@henrysotomayor
Suscribirse a:
Entradas (Atom)